Nos sobran motivos

Lewis Davids - Survival

Foto: Lewis Davids/Survival

En nuestra sala de espera sí hay esperanza. En el Día Internacional de los Pueblos Indígenas (9 de agosto), tenemos muchos motivos para celebrar, y muchos más para seguir luchando.

Hay 370 millones de indígenas en el mundo. De ellos, 150 millones son tribales. Son los pueblos más amenazados del planeta.

La extensión de selva protegida más grande del mundo es el Parque Yanomami, en Brasil, que cumple su vigésimo aniversario este año. Fue el resultado directo de una larga campaña internacional liderada por Survival.

Una lengua indígena desaparece cada dos semanas. Las lenguas indígenas conforman más del 80% de la riqueza lingüística de la humanidad.

Los bosquimanos ganas y gwis del Kalahari Central lograron que los más altos tribunales de Botsuana reconocieran su derecho a vivir y disfrutar de los recursos de sus territorios, incluida el agua, después de vencer en la batalla judicial más larga y costosa de la historia del país.

Más del 30% de uno de los territorios de los indígenas awás de Brasil ya ha sido destruido por ganaderos, madereros y colonos. La tala avanza a un ritmo mayor que en cualquier otro territorio indígena amazónico. Los awás, cazadores-recolectores nómadas, no sobrevivirán a la destrucción de su tierra.

La sabiduría ancestral de los indígenas aislados de las islas Andamán les permitió sobrevivir al devastador tsunami de 2004 sin apenas pérdidas personales.

El Gobierno de Perú planea construir una carretera que partirá en dos una reserva para pueblos indígenas aislados. Otros indígenas de la región la han bautizado como la “Carretera de la Muerte”. Uno de los principales promotores del proyecto es un cura italiano que llama a los indígenas “gusanos que no saben pensar”.

La multinacional energética Shell, a través de su filial brasileña de biocombustibles, dejará de comprar caña de azúcar producida en tierras arrebatadas a los guaraníes, después de varios años de intensa presión por parte de organizaciones indígenas y de Survival International.

El Gobierno de Etiopía está recurriendo al hambre como herramienta de acoso a los pueblos indígenas del valle del Omo, región Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, que son “un impedimento” para el avance de los macroproyectos de agroindustriales e hidrológicos del Estado.

8.000 dongria kondhs de la India siguen resistiendo los embates de la multinacional británica Vedanta Resources, valorada en 7.000 millones de euros, empeñada en abrir una mina de bauxita a cielo abierto en Niyamgiri, su montaña sagrada.

Los asesinatos de líderes guaraníes se han convertido en algo frecuente en el estado de Mato Grosso do Sul. Los crímenes suelen quedar impunes.

“Sobrevivimos gracias a vuestros incesantes esfuerzos”. Indígena jumma, Bangladesh.

Fuente: Nos sobran los motivos (El País)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s